La Línea A del subte, la más antigua de América Latina y una de las más utilizadas de la red porteña, volverá a operar con servicio limitado el próximo domingo 1 de febrero: ese día, los trenes circularán únicamente entre Plaza de Mayo y Plaza Miserere.
La medida responde al avance de las obras de infraestructura necesarias para la puesta en marcha del nuevo Sistema TramBus, un proyecto que apunta a redefinir la movilidad urbana en la Ciudad de Buenos Aires.
Se trata de una intervención necesaria para poder continuar con los trabajos pendientes sobre la avenida Rivadavia de forma segura y ordenada, señalaron desde el área de transporte porteña, al justificar la reducción temporaria del recorrido y remarcar que el objetivo central es minimizar riesgos tanto para los trabajadores como para los usuarios del servicio.
La modificación en el funcionamiento de la Línea A se aplicará exclusivamente durante la jornada del domingo 1 de febrero, un día en el que históricamente la demanda de pasajeros es menor en comparación con los días hábiles.
Según se informó oficialmente, el servicio quedará acotado al tramo que une Plaza de Mayo, cabecera ubicada en el corazón del microcentro, con Plaza Miserere, uno de los nodos de transporte más importantes del oeste de la Ciudad. Las estaciones restantes permanecerán cerradas mientras se desarrollan las tareas programadas.
Las obras se enmarcan en el plan de implementación del Sistema TramBus, una nueva modalidad de transporte público que busca mejorar la conectividad transversal entre el norte y el sur de la Capital Federal.
El proyecto contempla la circulación de unidades de gran capacidad por corredores específicos, con prioridad semafórica y una integración directa con el subte, los trenes metropolitanos y las principales líneas de colectivos.
En este contexto, la avenida Rivadavia se convirtió en un punto clave del cronograma de trabajos. Allí se realizan adecuaciones en la calzada, reordenamientos de servicios y ajustes de infraestructura que requieren cortes parciales y una logística compleja.
La decisión de reducir el recorrido de la Línea A durante un día completo apunta a facilitar estas tareas sin comprometer la seguridad operativa del subte ni exponer a los pasajeros a situaciones de riesgo.
Desde el Gobierno porteño explicaron que la intervención forma parte de una estrategia más amplia para modernizar el sistema de transporte público y adaptarlo a las necesidades actuales de movilidad.
En una ciudad que registra millones de viajes diarios, la coordinación entre distintos medios de traslado es considerada un factor central para reducir tiempos de viaje, mejorar la eficiencia y disminuir el impacto ambiental.
La Línea A, que conecta el centro con barrios densamente poblados como Balvanera, Caballito y Flores, cumple un rol estructural dentro de la red.
Por ese motivo, cualquier modificación en su funcionamiento suele generar atención entre los usuarios habituales.
No obstante, las autoridades insistieron en que se trata de una afectación puntual y transitoria, necesaria para avanzar con un proyecto de largo plazo.
El Sistema TramBus se presenta como una alternativa intermedia entre el colectivo tradicional y el tranvía, con unidades modernas, accesibles y de mayor capacidad.
Su incorporación apunta a descomprimir corredores saturados y a ofrecer una opción de transporte más rápida y previsible.
De acuerdo con estimaciones oficiales, una vez en funcionamiento podría beneficiar a miles de pasajeros diarios, especialmente en zonas que hoy no cuentan con conexión directa de subte.
Mientras duren las restricciones, se recomienda a los usuarios planificar los viajes con anticipación y considerar medios de transporte alternativos para los tramos afectados.
Las líneas de colectivos que recorren la avenida Rivadavia y las combinaciones con otras líneas de subte aparecen como las principales opciones para suplir el servicio reducido durante esa jornada.
La reducción del recorrido de la Línea A el domingo 1 de febrero se inscribe, así, en un proceso de transformación más amplio del transporte porteño.
Aunque implique molestias temporales, el avance de las obras del Sistema TramBus busca sentar las bases de una red más integrada y eficiente, con impacto directo en la forma en que millones de personas se mueven a diario por la Ciudad.
