Los cinco árboles más antiguos de la Ciudad

La Ciudad, a través de los años, fue adoptando múltiples estrategias para la protección y conservación de sus árboles. Se consideran históricos y notables justamente a todos los individuos o agrupaciones que se presenten ligados a acontecimientos históricos, culturales, ambientales o que se distingan por sus características botánicas, monumentalidad, edad extraordinaria y,entre otras cosas, porte.

No existen registros fidedignos de la edad de los ejemplares y, siendo que los estudios para determinar antigüedad son por demás invasivos, sólo se puede organizar esta cronología en base a especulaciones provistas por el análisis de documentos gráficos y bibliográficos y a partir de la fecha de plantación, es decir, no conocemos la edad del ejemplar al ser plantado.

¿Cuáles son los árboles más antiguos catalogados e inventariados en la Ciudad, descontando todos aquellos ejemplares desaparecidos?

1) Magnolias del Protomedicato: Ubicación: Humberto 1° 343. Escuela No 22 “Guillermo Rawson“. San Telmo. Fecha de plantación: 1800.

2) Gomero de Recoleta: Ubicación: Frente al Cementerio de la Recoleta. Posible fecha de plantación: Mediados del Siglo 19.

3) Aguaribay del Perito Moreno: Ubicación: Plaza del Instituto Bernasconi. Fecha de plantación: 1872.

4) Magnolia Avellaneda: Ubicación: Parque Tres de Febrero. Fecha de plantación: 1875.

5) Seibo de Plaza Lavalle: Ubicación: Plaza Lavalle. Fecha de plantación: 1878.

Cómo cuida los árboles la Ciudad

En el Vivero de la Ciudad se colocó un domo (viene del francés de dóme: techo redondo o cúpula) que es un novedoso lugar donde crecerán especies autóctonas de árboles para proveer a todos los barrios. Se espera que la producción alcance un total de entre 10 mil y 12 mil ejemplares.

En este domo geodésico se plantan los árboles que luego abastecerán a las 15 Comunas porteñas.

La elección de la estructura se justifica en sus numerosas ventajas, que van desde el bajo costo de instalación hasta los beneficios que propicia para producir especies autóctonas.El beneficio principal es que desde su siembra hasta que esté en condiciones de ser trasladado a la calle, el árbol permanecerá adentro del domo.

Ventajas principales:

  • Por su aerodinamismo, tiene un excelente comportamiento y estabilidad ante fuertes vientos.
  • Requiere una menor cantidad materiales de construcción, comparada con las viviendas tradicionales, por lo que genera un notable ahorro de tiempo y dinero.
  • Necesita menos material para su aislamiento, permitiendo que el sistema de calefacción sea más económico.
  • Es la estructura ideal para la producción de especies autóctonas de árboles, como el lapacho y el jacarandá.

El proceso para la puesta en funcionamiento del domo consta de dos etapas. La primera consiste en su adquisición y colocación. La segunda implica la pintura, iluminación y acondicionamiento.

El Vivero de la Ciudad fue creado en 1917 con el exclusivo fin de ornamentar poblando de árboles y flores los espacios verdes, el Vivero hoy en día constituye un espacio natural único en la ciudad, ubicado al noroeste del Parque Avellaneda en una extensión de 6 hectáreas.

El objetivo era claro: el Vivero produciría los árboles y las flores que ornamentarían los espacios verdes de la Ciudad.

En lo que fue su primer invernáculo, ahora se producen coníferas y palmeras que, a los seis meses, pasan a la zona de vidrieras. Allí, en esos canteros con árboles en crecimiento, enfrentan a las primeras inclemencias climáticas, siempre al cuidado de los viveristas, quienes a través de su trabajo minucioso y apasionado protegen, riegan y controlan día tras día el crecimiento de los distintos ejemplares.

Cuando las plantas crecen y ganan fuerzas, ya están preparadas para vivir en distintos ambientes de la Ciudad.