La muerte de un enfermero de 44 años en un departamento de Palermo abrió una investigación que, aunque en principio descarta un hecho violento, mantiene interrogantes clave por los elementos encontrados en la escena.
El informe forense preliminar apunta a una causa natural, pero el contexto obliga a profundizar.
“El deceso se produjo por una cardiopatía hipertrófica y dilatada con congestión pulmonar”, detalla el informe elaborado por el Cuerpo Médico Forense, que no registró lesiones traumáticas ni signos de defensa en el cuerpo.
Sin embargo, la presencia de sustancias anestésicas en el lugar introduce un factor que los investigadores consideran relevante y aún no esclarecido.
El caso comenzó a delinearse el 3 de abril, cuando familiares del enfermero alertaron a la Policía por la falta de contacto durante varios días.
Al ingresar al departamento ubicado sobre la calle Fray Justo Santa María de Oro al 2400, en el barrio porteño de Palermo, los efectivos encontraron al hombre sentado en una silla del comedor, sin signos vitales. Poco después, un médico del SAME confirmó el fallecimiento.
Al reconstruir la escena, los investigadores se encontraron con una serie de elementos que, si bien no configuran por ahora un delito, sí plantean interrogantes.
En la vivienda se secuestraron tres teléfonos celulares y se hallaron distintos insumos médicos en la cocina: ampollas, una jeringa y un guante de látex.
Entre las sustancias identificadas aparecen propofol, fentanilo y lidocaína, fármacos de uso hospitalario que requieren un manejo específico y controlado.
El informe forense también aportó datos temporales y clínicos relevantes. Según la estimación de los peritos, la muerte habría ocurrido entre tres y cinco días antes de la autopsia, realizada el 4 de abril.
Además, se confirmó que el enfermero presentaba antecedentes de enfermedad cardiovascular, lo que resulta compatible con la causa de muerte establecida.
Un punto que no pasó inadvertido para los especialistas es la presencia de una venopuntura con signo de vitalidad en el pliegue del codo derecho.
Este detalle indica que la intervención se realizó mientras la persona aún estaba con vida, lo que abre nuevas líneas de análisis sobre el contexto previo al fallecimiento.
En este escenario, la investigación judicial avanza bajo la carátula de averiguación de causales de muerte. Si bien hasta el momento no hay indicios de participación de terceros ni evidencias de un hecho violento, los elementos hallados obligan a un estudio más exhaustivo.
La fiscalía ordenó peritajes para determinar el origen y la trazabilidad de las sustancias encontradas en el departamento, un aspecto clave para entender si su presencia responde a un uso profesional, personal o irregular.
Los análisis químicos estarán a cargo del Laboratorio de la Policía Federal y comenzarán a partir del 13 de mayo.
Se espera que los primeros resultados estén disponibles en los días posteriores, lo que podría aportar claridad sobre las circunstancias en las que se encontraban esos medicamentos y si tuvieron algún tipo de incidencia en el cuadro general.
Mientras tanto, la causa permanece en manos de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N°21, con intervención del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N°39.
El expediente se mueve entre dos ejes: por un lado, la confirmación médica de una muerte natural; por el otro, la necesidad de explicar el contexto en el que ocurrió, particularmente por la presencia de insumos que no suelen encontrarse fuera de ámbitos controlados.
En este tipo de casos, la ausencia de violencia no implica necesariamente el cierre inmediato de la investigación.
Por el contrario, obliga a reconstruir con mayor precisión los últimos días de la víctima, sus hábitos, su entorno y el acceso a determinados recursos médicos. Cada dato puede resultar determinante para descartar o confirmar hipótesis.
La muerte del enfermero, entonces, se mueve en una zona de certezas médicas y dudas contextuales. Aunque la autopsia trazó una causa concreta, la investigación sigue abierta y pendiente de peritajes que podrían redefinir la lectura del caso.
